Necesitar amigos por ser incapaz de estar solo, es reducir
al otro a un objeto… solamente el hombre que es capaz de estar solo, es también
capaz de ser un amigo… pero lo que desea compartir no es su necesidad sino su
alegría, no es su hambre y su sed, sino la abundancia de su amor.
Cuando existe una amistad así, no debe ser llamada amistad, porque ha tomado una dimensión totalmente diferente: yo la llamo ”amigabilidad “… ha ido más allá de la relación, porque todas las relaciones son de un modo u otro, obligaciones, te hacen esclavos y hacen esclavos a los otros.
Amigabilidad es simplemente alegría de compartir sin ninguna condición, sin ninguna expectativa, sin deseos de que algo sea retribuido, sin siquiera gratitud. Amigabilidad es la obra más pura del amor. No es una necesidad, no es una carencia. Es pura abundancia, éxtasis desbordante. En el momento que aceptas tu soledad, tu vacío, tu amigabilidad aparece, es significativo, es real.
Amistad que acaba no había comenzado.
Cuando existe una amistad así, no debe ser llamada amistad, porque ha tomado una dimensión totalmente diferente: yo la llamo ”amigabilidad “… ha ido más allá de la relación, porque todas las relaciones son de un modo u otro, obligaciones, te hacen esclavos y hacen esclavos a los otros.
Amigabilidad es simplemente alegría de compartir sin ninguna condición, sin ninguna expectativa, sin deseos de que algo sea retribuido, sin siquiera gratitud. Amigabilidad es la obra más pura del amor. No es una necesidad, no es una carencia. Es pura abundancia, éxtasis desbordante. En el momento que aceptas tu soledad, tu vacío, tu amigabilidad aparece, es significativo, es real.
Amistad que acaba no había comenzado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario