miércoles, 3 de octubre de 2012
Las amistades pasajeras y duraderas.
Hay una estrecha relación entre el amor y la amistad. Más bien, una buena amistad ha de ser el fundamento para el verdadero amor. Así, antes de pensar en el “amor” hay que saber cómo formar amistades que son realmente buenas.
Todos queremos tener amigos. Por eso, cuando vamos a alguna parte por primera vez, deseamos formar nuevas amistades, y nos preocupa quién querrá ser nuestro amigo.
Sin embargo, no todas las amistades son iguales. Algunas amistades son duraderas, mientras que otras son pasajeras. ¿Por qué será?
‘Abdu’l-Bahá explica:
“El amor que alguna vez existe entre amigos no es [verdadero] amor... Esta clase de amor tiene su origen en las circunstancias accidentales de la vida. Esto no es amor, es simplemente atracción; está sujeta a cambios.
“Hoy veis dos almas aparentemente unidas por sincera amistad, mañana todo
puede cambiar. Ayer estaban dispuestas a morir una por la otra, hoy evitan toda
asociación. Esto no es amor... Cuando aquello que ha originado este "amor" muere, el amor también muere; en realidad, esto no es amor verdadero.”
Por ejemplo, a veces una amistad comienza simplemente porque dos personas se
sentaron una al lado de la otra en una clase, o porque un chico sacó a una chica para bailar en una fiesta, o porque a uno le gustó la apariencia de otro. Estas son “circunstancias accidentales” de la vida que no garantizan de ninguna manera que la amistad perdurará.
La mayor cobardía de un hombre es despertar el amor de una mujer sin tener la intención de amarla. - Bob Marley
Ya no voy a llorar:
• Porque nada gano con hacerlo
• Porque tengo que ser fuerte
• Porque tengo que olvidar el pasado
• Porque tengo que enfrentarme a la vida.
